


Estufa a Gas
Con el gas natural, puede calefaccionar su hogar en forma eficiente al mismo tiempo que ahorrar en sus facturas mensuales de energía, ya que el gas es más económico que la electricidad y podrá disfrutar del confort y las economías durante años.
A diferencia de la bomba de calor, la eficiencia en la calefacción a gas no depende de las temperaturas exteriores, ya que calienta utilizando una llama real, y entonces cuando la temperatura exterior cae por debajo de los 45 grados, las estufas de gas continuarán calefaccionando su hogar sin utilizar el calor de resistencias eléctricas auxiliares para mantener la temperatura.
Una combinación de estufa a gas natural y aire acondicionado central es más confiable y fácil de mantener que una bomba de calor, debido a que posee la mitad de partes de trabajo comparado con una bomba de calor eléctrica, y por lo tanto hay menos partes a ser desgastadas y que necesiten reemplazo.
El aire caliente de una estufa a gas es más confortable que el aire de una bomba de calor eléctrica, ya que el aire de un estufa a gas es de 20 a 30 grados más cálido que el aire de una bomba eléctrica de calor, por lo tanto puede esperar más confort proveniente de un estufa a gas.
Usted notará una temperatura mayor proveniente de una estufa a gas, ya que el aire de dicha estufa será distribuido a temperaturas de alrededor de 120 grados. El aire proveniente de una bomba de calor es solamente de alrededor de 95 grados, lo que representa una temperatura levemente menor a la temperatura de su cuerpo. Por lo tanto la estufa a gas suministrará una temperatura más acorde con lo que usted espera de un sistema hogareño de calefacción.
Las estufas a gas son más efectivas en suministrar confort interior, ya que cuanto más frío se encuentra el exterior, más eficiente se sentirá el interior. Con los sistemas de calefacción a gas no tiene que preocuparse acerca de la pérdida de eficiencia durante un frio repentino.
Cuando se trata de calefaccionar su hogar durante un clima frío, la estufa a gas funcionará mucho mejor que una bomba de calor. Las bombas de calor se desempeñan mejor cuando la temperatura del aire externo es relativamente cálida - aproximadamente entre 40 y 50 grados - y pierden la capacidad de suministrar calor cuando la temperatura cae, por lo tanto si el exterior se torna en realidad frío, ya no son capaces de calentar.
Las estufas a gas son más efectivas que las bombas de calor, ya que a muy bajas temperaturas una bomba eléctrica de calor difícilmente consiga calentar, y tiene que aportar sus resultados mediante calor eléctrico convencional, por lo tanto usted termina gastando más dinero para mantener la temperatura utilizando el método más costoso y menos eficiente que se conoce.
Con una estufa a gas no tiene que preocuparse acerca de corrientes de aire frías en el interior, ya que el sistema no mueve aire más frío alrededor. Los dueños de bombas eléctricas de calor a menudo se quejan argumentando que sienten frío, incluso cuando la temperatura externa está a un nivel confortable, debido a que la bomba de calor mueve grandes cantidades de aire y crea corrientes frías de aire. Debido a que esta corriente de aire tiene una temperatura menor que la de su cuerpo, eso lo hace sentir frío~. En efecto, la bomba de calor eléctrica está introduciendo su propio factor de corriente de aire fría en su hogar. Con una estufa a gas usted evita dichas corrientes y cualquier aire que esté circulando en su hogar es automáticamente mucho más cálido cuando proviene del interior de una estufa a gas.
Con una estufa a gas usted ahorra energía durante la noche, ya que puede ser configurada a una temperatura menor y nuevamente configurada a una temperatura normal en la mañana, sin perder combustible. Una bomba de calor eléctrica tiene que hacer funcionar un calor de resistencia eléctrica más caro para realizar el mismo trabajo, por lo tanto una estufa de gas siempre representará dichos ahorros en energía en dólares reales.
Las estufas de gas no dependen del clima para su desempeño, ya que el calor a gas tiene la misma eficiencia siempre y en todas partes. Con una bomba de calor, el clima del lugar real donde es instalada determina qué tan eficiente será el sistema, es por ello que al elegir una estufa de gas usted no tiene que preocuparse acerca de cómo se desempeñará dicho sistema en su clima o local particular.
Usted siempre tendrá una red mayor de servicio técnico con una estufa a gas, debido a que existe más cantidad de personal capacitado en tecnologías del gas que en tecnología de bomba de calor, ya que es una tecnología más simple para aprender. Por ello cuando usted invierte en una estufa a gas, puede estar seguro que siempre existirá personal capacitado cerca para atender sus llamadas de mantenimiento.
El dinero necesario para comprar una estufa a gas es menor, ya que si no desea o no necesita aire acondicionado no necesita pagar por ello. Con una bomba de calor, no tiene dicha opción. Con un sistema a gas, no necesita comprar ningún equipamiento extra y solamente compra lo que necesita para dicha función.
Al seleccionar una estufa a gas, esto le permite separar la operación de calefacción de su casa de los sistemas de enfriamiento, una gran ventaja para usted en la personalización de ambos sistemas adaptados a sus necesidades. Cada sistema puede estar exactamente dimensionado para sus necesidades de frío y calor, y por ello en vez de la propuesta de "un tamaño para todo" de la bomba de calor eléctrica, usted consigue el sistema de calefacción exacto y el sistema exacto de enfriamiento